TU AUSENCIA


Publicado por:
Las poesías
Ver biografia completa
Poema aleatorio:

pensamiento


amor

Siento nostalgía al ver los que me rodean,

miro a mi alrededor y veo las flores sin marchito,

Escucho caul canto de las aves, que se junta con la melodia del viento,

Todo lo que siento y veo, llena mi alma de melancolía,

Es cuando entonces, busco encontrar una esperanza en tu mirar,

un consuelo en tu reir,y el sentido de la vida en tu amor,

Lloro en las noches si no estas presente,Lloro sin saber el porque de mi llanto,

Me siento en completa soledad, y lloro entonces porque falta me haces,

Busco la manera de encontrarte en los recuerdos,

Para no tener, que ahogarme en la tristeza,

Si estas cerca las ganas de llorar se me agotan,

Si no estas presente crece mi tristeza,y el llanto no puedo contener,

Duele amarte sin poder tenerte, duele amor la vida sin tí,

Me consuela saber, que tu amor sigue siendo mio,

Como de  mi amor, dueño siempre serás tú.

 

 

TU AUSENCIA
Se habla de:

Acerca del autor


Las poesías
Escritor(a) en laspoesias.com
Ver biografia completa
Poemas publicados: 332
Cómo mostrar mi imagen


Poema anterior:

«

Siento nostalgía al ver los que me rodean, miro a mi alrededor y veo las flores sin marchito, Escucho caul canto de las aves, que se junta con

Poema siguiente:

»

Siento nostalgía al ver los que me rodean, miro a mi alrededor y veo las flores sin marchito, Escucho caul canto de las aves, que se junta con


Poemas recomendados

UN PEDAZO DE DIOS

Cuando encuentras a alguien que te llena de besos; que coloca en tu cielo las estrellas que faltan; que te dice que eres campeón de su vida; su

suelta

Ya deja que el corazon se explaye ya abrio la puerta en la que se llenara de color no tapes el sol con la manos no huyas de


mi primer amor

Conocí el amor en un bar añejo, de una calle fria, de miradas vagas al calor del sol. conocí el amor luego en madrugada, cuando me infectaba de

Donde éstas

Esperando a que caiga aquel manto obscuro bajo este cielo grisáceo, donde las estrellas no asoman su cara brillante, ni las fugaces se miran pasar, un viento gélido