Ana MarIa Manceda

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Nick: Ana MarIa Manceda

Acerca de Ana MarIa Manceda

ESCRITORA ARGENTINA, RESIDENTE EN SAN MARTÍN DE LOS ANDES. NEUQUÉN. PATAGONIA ARGENTINA. PUBLICADA EN VARIAS REVISTAS LITERARIAS DIGITALES DE ESPAÑA, MIAMI, ARGENTINA, MÉXICO ETC. PRIMEROS PREMIOS EN NARRATIVA POR CONCURSOS INTERNACIONALES. PERFIL COMPLETO EN GOOGLE,.-

Poemas publicados: 6

Sitio Web: http://literaturadesdelapatagonia.blogspot.com.ar


MIS POEMAS



  EN LA NIEVE. Ana María Manceda       La noche está allí, detrás de las ventanas. La nieve se refleja posada en las hierbas y cuelgan las estrellas de las ramas heladas de los árboles. Con solo estirar

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EL ALETEO DE LA MARIPOSA. ( La nostalgia desde el punto de vista del la Teoría del Caos) Ana María Manceda ****************************************************************************************   Creí que estaba en reposo la nostalgia,  pero en algún lugar del universo aleteó una mariposa.  

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POEMAS RECIENTES

 SOFISMAS ERÓTICOS EN TONO PLURAL

Se me fue la noche en el apremio libidinoso de mis insomnios voluntarios (cuando pienso en tus muslos separados tengo un antojo crudo de ostras al fuego). y cierro los ojos para imaginarte en abundancia, y empiezo por anular ese


 LÍBIDO IDÍLICO

Tu mirada sensual y furtiva desorientó mi brújula y reescribió mi bitácora en un crepúsculo sin luciérnagas; desde entonces vivo perdido en el laberinto de un idilio imaginario y obsesivo.   Duermo para imaginarte, por gritar tu nombre prohibido desde


 loco por ella

   


 acrostico de anthony

A manble  N oble T enas H onesto  O rganizado N ervioso  Y untico  


 la mejor mama del mundo

me amas? ahora se queno me decepcionaste ahora me voy


 MAMA


 LOS SEÑORES DEL TIEMPO

Reloj maligno que emerge del oráculo, Homicida latente de bosques y praderas. Desnudo como el ciervo herido Me sorprendes con tu grito, Con tu alarido me anclas a tu muerte. Vociferante como la réplica del fuego He venido a cobrar


 ES EXTRAÑO

Es extraño, pero sentí que una parte de mí, se iba contigo, sentí que te extrañaba sin marcharte, sin irte lejos; sentí que estabas aquí a mi lado… y que tu espíritu liberaba el mío… Sentí tu aliento, fresco como