Agua nupcial

otros poemas
 Poema al azar
Publicado por:
Las poesías
Ver biografia completa

AGUA NUPCIAL

 

Te he visto sola en el estanque

jugando con el agua;

a veces hasta te mojas y sonríes,

a veces hasta un cielo te cabe en los ojos

y yo miro cruzar distantes mirlas, llamaradas,

tormentas que pasan silbando

y anclan tu pelo inaccesible.

Pero tú permaneces, inmóvil y constante,

y hasta he imaginado que puedo diluirme

y hacerme transparente,

llegarme a tus manos, implacable y definitivo,

como las guirnaldas que buscan tu cabeza,

como mis dedos que buscan poseerte,

arrodillada ante los primeros chorros de alba,

me acerco y te hablo con mi voz de luto,

y quisiera tocarte aunque fuera de lejos,

y quisiera llevarte a un mundo,

a una tierra donde las azucenas te perfumen;

y quisiera poseerte en viejas cornisas,

como un dragón o en la forma en que lo sueñes.

Tu sueño que es un cañonazo

hiriendo de saliva el horizonte,

henchida de estrellas por todas partes;

tu sueño que es galaxia o simplemente sueño,

un sol que cabe en tu cuerpo triste;

no más triste que las horas en que te alejas

y yo puedo ver el estanque solitario,

o el camino por donde sé que cruzas,

violados de soledades,

llorando por boca o por piernas,

imposible de tenerte;

lleno todo de ti o de nada,

sitiado de cornisas en que mueren pájaros de espuma;

mi corazón también se eleva sin alas,

cae como una turbina loca

y en la tierra se desintegra,

lleno de los sueños tuyos,

de esos arcos teñidos de horizonte.

Eres tú la del cuerpo triste,

tiznada por todas partes de mi boca;

deja que mis dientes muerdan tu tristeza,

y deja también que te cubra bajo mi sombra…

¡Apenas si se ha derretido un pueblo

y ya arden remolachas de carne!

Piel que te quema y te acaricia.

Autor: Joehan Romero

Agua nupcial




Acerca del autor



Las poesías
Escritor(a) en laspoesias.com
Ver biografia completa
Poemas publicados: 1416
Cómo mostrar mi imagen

Poemas recomendados


La Perspectiva

Un sabio de una ciudad lejana, se quejaba y se quejaba que el pobre solo comía las migas que a otros se le caían. “De los restos del noble como que muy a mi pesar recojo lo que me dejan


Suplica amorosa

SUPLICA   Quédate, Quédate esta noche mientras las estrellas Caen sobre el mundo, Mientras un faro azul cruza alumbrando nuestras bocas. Enrédate a mis brazos mientras afuera Los árboles crujen Y el viento llega paseándose por jardines, Quédate antes de


Los miserables

LOS MISERABLES Los miserables no son los miserables, los que tienen como una lepra en el alma, los alambrados, los que corren detrás de perras sin piernas para violarlas, son los que no lo saben, los inmundos, los que copulan