ALGO SOBRE LA GUERRA Y LA PAZ

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ALGO SOBRE LA GUERRA Y LA PAZ

 

“Si la guerra y la venganza dejaran paz,

hace tiempo nuestro corazón estaría tranquilo”

 

La guerra no está en las armas que hace el hombre,

sino en los cuchillos de su propio corazón.

 

La guerra no es un fuego encendido,

un ruido de cañones y metrallas

o una cascada de sangre,

sino esa mala mirada,

ese secreto odio imperdurable

esa inexistencia de paz en el corazón.

 

Y la paz no es la ausencia de la guerra,

sino poder dormir tranquilos,

sin furias ni remordimientos.

 

La paz no es abandonar las armas,

sino armarnos de valentía

y  quitar las sombras que nos habitan en el corazón.

 

El que caiga una hoja del árbol no quiere decir

que ha llegado el otoño,

ni el que canten los gallos que despierta el día

—porque también en la tarde cantan como unos desquiciados—.

 

Toda la maldad del mundo

no está en el mundo, sino en tus dedos.

Y si ves oscuro el mundo

quizás no es porque sea de noche,

sino porque hay oscuridad en tus propios ojos.

 

La guerra es el resultado de algo no resuelto

en el corazón,

algo así como un mal fuego

o una mariposa sin luz.

 

Fácil es hablar del águila y su vuelo;

difícil es abrir los brazos

y no reventarnos en la caída.

 

Fácil es que otros se quiten las ropas;

difícil es que te quites tu propia piel.

 

—No son las densas nubes las que traen la lluvia:

es tu deseo de lluvia—.

Y la cuestión no es que me arranquen las uñas,

lo importante es que mi corazón no te quiera rasgar.

 

Eleva el fuego que hay en ti,

y no te olvides que dentro de ti hay una guerra

que se debe ganar.

No olvides que no hay paz si en ti viven monstruos,

que hay algo en ti que debe morir,

y algo nuevo que se debe engendrar.

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