Encenegarse ( Ultraísta )

otros poemas
 Poema al azar
Publicado por:
JoelFortunato
Ver biografia completa

E.N.C.E.N.E.G.A.R.S.E.
((( Ultraísta )))

Aplaudiendo a las monedas arrodillados
los vientos bajo el cabello
Esquelética la mirada sin pulso
Mecanografiado al acidificarse
la inconsciencia de los globos
lisonjeros agusanados en la cúpulas
Máculas ideomórficas hechas neoplasma
Astronómicos en placeres digitales

Con el voltímetro enlujuriador
del botafumeiro sin calcetines
Anudando al escrúpulo una espátula
Por las nubes pecadoras centrípetas
de pétalos prófugos hecho avenencia
con trigo en los ojales

Desglosando al esmalte los dientes
intachablemente podridos
Enarenados limones de gatos
incomprensibles lodos al abaratarse
El cascabel al incordiar los latidos
de los minutos asfixiando cada hora

Ahora que ahorca una orca ronca
Enredando relojes necios al péndulo
esfínter soberano de malas mañanas
Con la memez en cada pestaña
endilgando al enfangarse
el infundio como emblema
con la flema fundida siendo
audaz cuadrúpedo en la silla esfenoidal
antes y después de cada cena
Sin negarse encendiendo al sol con el
dedulce aromático del repeluzno

Autor : JOEL FORTUNATO REYES PEREZ

Encenegarse ( Ultraísta )
Se habla de:                         




Acerca del autor



JoelFortunato
Escritor(a) en laspoesias.com
Ver biografia completa
Poemas publicados: 74
Cómo mostrar mi imagen

Poemas recomendados


MIS VACACIONES

SI ALGUIEN ME PREGUNTA COMO FUERON MIS VACACIONES SOLO LES DIRÉ QUE NO HUBO DIVERSIONES   YO QUIERÍA IR A LA PLAYA EN LOS OLAS JUGAR PERO ME QUEDÉ EN CASA VIENDO EL VENTILADOR GIRAR   YO QUERÍA SOL Y


De donde venimos? (Amoroso)

¿DE DONDE VENIMOS? Dices mientras tus ojos se comen medio mundo. Mira el cielo., ¿ves ese jardín de luciérnagas inmortales? De allá venimos, amor mío. De allá procede esta ansia que en vano resisto. Pero tú vienes de una tarde,


Poema para despues de la muerte

LA HERENCIA: O POEMA PARA DESPUES DE LA MUERTE   I   El amor nos ha dejado de herencia el uno al otro; este amor que nos fue gestando dolorosamente, sagradamente, que nos envolvió en sus líquidos como en una