La paz puede estar deshojando la rosa

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LA PAZ PUEDE ESTAR DESHOJANDO LA ROSA,

en la amapola descifrada al cielo.

La paz puede estar en unas manos unidas,

en un beso interminable de los colores;

en una península hacia donde el alma galopa,

hacia el mar azul de los corales.

La paz puede estar en tus ojos

mientras te amarro las estrellas;

si socavo tus besos para que resuciten

mil bocas.,

la paz puede estar incluso en esta tumba

si enterramos en ella tu odio.

Pero de pronto todos los vientos viajan

llenos de violetas heridas;

de pronto la noche aúlla

y te deja el funeral de los pájaros.

La guerra se ha anidado en tus dedos;

ella es la que pasa incendiando tus ojos

de arco iris y de almendra,

ella es la que te socava como las minas que duermen en el surco;

ella te liquida,

te cercena,

se come los sueños que cayeron del otoño

y destruye los frutos del mirto.

Pero tú, amor, tienes los brazos de paloma;

tienes el corazón

ondeando como una bandera banca.

A ti no te llega el mar como una ola hambrienta;

a ti la espuma viene a enredársete como la nieve

en la copa de los árboles.

 

La paz puede estar deshojando la rosa.

Así, mi amiga, los tanques de guerra

se van apagando,

ausente de las violetas destruidas,

allí donde una paz te carga en sus hombros,

allí donde los cuchillos caen derretidos

como una constelación de ríos purísimos.

La paz puede estar deshojando la rosa

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