Los mendigos

otros poemas
 Poema al azar
Publicado por:
Las poesías
Ver biografia completa

LOS MENDIGOS

 

Uno es el que va por las calles con las manos en blanco,

El que grita para saber si aún tiene voz,

El que pellizca su carne para ver si aún está vivo, si respira.

 

Uno es ese al que la vida le pone el corazón

En una licuadora para corroborar que tiene sangre,

Que aún palpita, que tiene llanto.

Uno es al que le tiemblan los dientes, los cabellos,

El que va con los ojos desteñidos,

El que estira su mano en el quicio de una catedral

De espantos y sale más blanca, blanca,

pero en blanco.

 

Uno es el que tiene hambre,

El que apenas tiene fuerzas para mantenerse

/de rodillas,

Exprimido contra el estiércol.

 

Uno es el que ve pasar esa gente feliz,

Esa gente que no lleva sudores turbios en el cuello,

Que no ha oído el ruido del estómago,

Que no ha estado en medio de una estampida de las moscas.

 

Uno es el que va por las calles y es el delincuente,

El que va solo y es el hijo de nadie,

El que va desnudo y es el impúdico,

El que tiene sed y es el muerto de hambre,

El que está muriéndose.

 

Uno es el que va con las manos en blanco

Y, entonces, no es nada,

Ni nadie;

El que se estira en medio del prado

Y ni siquiera se le prende la fragancia de las flores;

El que abre los ojos y es un iluso,

El que los cierra y se muere.

Los mendigos




Acerca del autor



Las poesías
Escritor(a) en laspoesias.com
Ver biografia completa
Poemas publicados: 1416
Cómo mostrar mi imagen

Poemas recomendados


ENTIGRECERSE LAXO (Experimental)

ENTIGRECERSE LAXO (Texto Experimental Neosurrealista ) Autor : JOEL FORTUNATO REYES PEREZ Por esas lágrimas qué lloran de alegría con suavidad no quiero ser indiferente como cuando la inquietud sostiene la miel de una salada abeja… Después de tantos ensayos,


Lo que extraño de ti

LO QUE EXTRAÑO DE TI No te miento si te digo que extraño hasta tus furias, tu almohada aplastada contra tu mejilla, y el rojo y el lento alfiler para herir olivos o alacenas. Extraño tu ironía y tu risa


Cuando no se quiere bien

SI YO ME ACERQUE A TI, corazón de pantera, en mi soledad, ebrio, roto; si te amé como león que devora su presa, oh ángel en llamas, no fue más que por el fuego que nos sale por las arterias,