Los profetas

otros poemas
 Poema al azar
Publicado por:
Las poesías
Ver biografia completa

LOS PROFETAS

“La vida del hombre es hacer y luego destruir lo que hace”

Háblame en esta hora triste con voz que mueve
el silencio indescifrable;
háblame aunque caiga herido medio mundo
y la luna se rompa en la noche del terror;
que no importe si el poblado hecho ruinas
cae a tu mano;
que no importe si el océano desbordado destruye tus ciudades.
Y yo veía emerger luces que marchaban a la isla.
Y yo luchaba porque hubiera en mí una serpiente emplumada.
Pero primero rodó el mundo de su antiguo sitio;
el mar se acercó a mi voz y se fue volando,
voló hacia tu nido.
Háblame de los profetas.
Háblame una vez más aunque mi carne ya no resista
y encendida como unos leños te incinere el alma.
Pero si hoy ya no resisto más,
si antes de liberarme caigo muerto,
déjame volver en los días del terror,
deja que el águila me trague minuciosamente
y que sus garras me traspasen sin piedad
porque no soy yo ángel sino bestia terrible.
Los profetas. Los profetas.
Siempre heridos con el veneno de tu lengua.
Los profetas por tres días muertos se levantaron.
Dichoso el que quiera incendiar su médula
y salir volando;
dichoso el que empuñe la espada y no tiemble para morir.
Acaso las alas de un águila te apresen en vuelo.
Acaso sus garras arañándote te empollen
y salgas manchado en sangre,
como si la noche te hubiera parido;
como si el mundo, consumido en ceniza y olvido,
pueda extinguir la llama que todavía arde.

Los profetas


Acerca del autor



Las poesías
Escritor(a) en laspoesias.com
Ver biografia completa
Poemas publicados: 1419
Cómo mostrar mi imagen

Poemas recomendados


C.R.E.P.U.S.C.U.L.A.R.

C.R.E.P.U.S.C.U.L.A.R. Crepuscular Abrigué al crepúsculo del frío. Nadie veía más allá del cielo negro alegre. El sol no había nacido. La sangre del silencio. Anunciaba el camino sin regreso. Escribí, y desnudé los hechos infernales y turbios, y las pajas


SIRVO MUDANDO (Experimental en Castellano Medieval)

SIRVO MUDANDO (Experimental en Castellano Medieval) Manavan cada canto fuentes claras corrientes bien olientes en verano bien frias en ivierno calientes. Podrie vevir el omne con aquellos olores. Afeitando los campos de diverssas colores. Ca son las noches luengas, los


El escondido

EL ESCONDIDO Tú eres el escondido; te paseas como tigre en la selva; eres precioso y en tus colmillos cabe la luna. Tú eres un manto plateado de trompetas; tú eres el que eres y de pronto, me encadenas, me