Oracion suplicando ayuda

otros poemas
 Poema al azar
Publicado por:
Las poesías
Ver biografia completa

“Sólo un milagro podría salvarme”

 

SEÑOR DE LOS EJERCITOS:

sálvame,

no permitas que descienda ahora

y que vuelva a morir de nuevo.

Padre,

tú eres la vida;

ven a mi vida para que yo tenga un poco,

y no me dejes…

porque si tú no éstas es preferible morir;

si tú no éstas es preferible morir

y no volver a nacer nunca;

si tú no éstas es preferible hacerse polvo,

pero no polvo sensitivo sino algo muerto

que no ha de revivir nunca.

 

Sólo un milagro puede salvarme;

ven y sálvame,

humedece mi cuerpo con tu sangre

y retoñará como los cipreses,

recógeme de entre la lejía

y seré una paloma entre tus manos.

 

Ven y sálvame de esta noche espantosa

como la desesperanza,

riega luz entre la oscuridad de mi alma,

háblale al silencio de mi muerte

y resucitaré al sonido de tu boca.

 

Señor,

soy tan débil —¿Cómo esconderlo?—

Dame fuerzas aunque sea para decir tu nombre.

Y si digo tu nombre se encenderá una llama.

Haz un milagro

Y enciende mis lámparas.

Haz un milagro y sálvame,

levántame de entre la ceniza

y hazme resucitar de entre los carbones apagados.

Entonces abriré mis alas ígneas,

lleno de diademas en la frente,

y sacudiré la ceniza de entre mis plumas

y me elevaré de nuevo buscándote.

 

Sólo un milagro puede salvarme.

Ven y sálvame.

Autor: Joehan Romero

Oracion suplicando ayuda


Acerca del autor



Las poesías
Escritor(a) en laspoesias.com
Ver biografia completa
Poemas publicados: 1415
Cómo mostrar mi imagen

Poemas recomendados


Puedo volver a ti

PUEDO VOLVER A TI; Volver esta noche si lo quieres, si me lo permites. Puedo volver a ti… si es que aún no es tarde, si es que aún quieres, si es que aún algo arde.   Llámame y ahí


Algo sobre la felicidad

ALGO SOBRE LA FELICIDAD La felicidad no es una mariposa luminosa porque antes de conocer esa mariposa luminosa ya sonreías y soñabas. La felicidad no es un castillo de esmeralda porque antes de que existiera el castillo de esmeralda existia


C.R.E.P.U.S.C.U.L.A.R.

C.R.E.P.U.S.C.U.L.A.R. Crepuscular Abrigué al crepúsculo del frío. Nadie veía más allá del cielo negro alegre. El sol no había nacido. La sangre del silencio. Anunciaba el camino sin regreso. Escribí, y desnudé los hechos infernales y turbios, y las pajas