Poema de amor – Tanto calor

otros poemas
 Poema al azar
Publicado por:
Las poesías
Ver biografia completa

TANTO CALOR ME QUEMA.

llévame a los polos. No a los polos

positivo o negativo, sino allá donde hay hielo

y las cosas se encienden en juegos inacabables

y tus manos parecen indemnes palomas

sacadas de la nieve.

¡Quemas tanto!

Y de repente huyo a tus brazos,

y mi corazón como un hielo se desmorona,

y las lágrimas que he llorado se deshacen en un humo blanco.

Son tus amores como las uvas,

como las uvas son tus besos y tus palabras;

llevas en tu cuerpo electricidad arrolladora…

y yo me enchufo a tu boca,

a tus pechos

o a tu vientre dormido.

No hace falta decir que en un segundo quedo hecho cenizas,

polvo, haz de luz o vida.

Eres peor que la escopolamina

o que un sueño con ojos dormidos,

o que ríos de estrellas fugitivas,

o que manojos de piedras acuáticas.

Quemas más que tatuarte sobre las pupilas.

Quemas con un calor que no cambió

ni por el canto de un centenar de mirlas degolladas.

Quemas con una lucidez insufrible, y sin embargo,

a la que cada día sobrevivo.

Con decirte que por eso es que me gusta tu cabello

arrastrado por el aire.

Yo te amo aunque no vaya en tus cabellos,

yo te amo aunque entre más quemado

más necesite.

Autor: Joehan Romero

Poema de amor – Tanto calor




Acerca del autor



Las poesías
Escritor(a) en laspoesias.com
Ver biografia completa
Poemas publicados: 1416
Cómo mostrar mi imagen

Poemas recomendados


Eructo a ti

ERUCTO A TI, te como, te digiero; tu amor es como el mejor de los chocolates, tu amor es como un agua que bebo y que no se extingue. Huelo a ti, me acosa tu olor de mujer azabache, de


ALTRUISTA (( Ultraísta ))

ALTRUISTA ((( Ultraista ))) De los jardines de arena un sueño salta Por el clavel perdido en el tiempo bermejo en el rumor del año que sabe a música y espejo Como monumental tarde añeja inconsecuente ruiseñor sin sombra Río


Niña del amor

YO TE AME ESTAS TARDES niña del amor de hielo, yo te amé estas tardes. Pero tú no supiste entender mi voz cargada de árboles y de viento. Y yo tampoco supe entender tu boca, tu música anidada en mis