Porque te quiero

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PORQUE TE QUIERO HASTA MORIR
y hasta el desmayo,
porque me lleno de ti en las horas que estás ausente,
y vuelas en medio de casas que no conozco,
y en los aires de un pueblo
en que recogida vives,
cercenado de ti,
ausente de tu pedagogía dulce.

Porque te quiero hasta el último hachazo.
Y talvez no te quiero.
Porqué aún te veo toda inimaginable
junto a esa plaza de escenas horribles,
y salgo los domingos
a revisar el correo
a ver si encuentro alguna palabra tuya.

Porque eres la más volcánica,
y la más mía en mis horas solitarias,
y la más ausente en mis brazos escondida.
Ya me veo derretido
junto a tus labios que todo lo incendian.
Ya me veo abandonado de ti,
junto a ti,
con nada ni nadie,
con alguien, con ninguna.

A veces no te quiero, es cierto.
Pero de nuevo te quiero,
de nuevo quisiera que fueras mi paloma
y yo tu cielo tibio.
Y quisiera que te durmieras suspendida,
y que te naciera el amor y que me naciera.
Aunque bien sé que puede ser o no ser,
y que el olvido se nos dio en el alma
al mismo tiempo que los labios;
y que ahora te quiero pero el mundo es ancho,
y que así como dolorosamente te vas
dolorosamente vuelves,
y que vuelvo a alojarte de nuevo en mis aposentos,
en las candelas de mi carne.

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