Una mujer potranca

otros poemas
 Poema al azar
Publicado por:
Las poesías
Ver biografia completa

MI ARDIENTE POTRANCA, tus brazos son mi cárcel,

Mi grito de marcha,

Tus dientes son mis lianas

Y te desvisto sin pudores.

Hembra caliente, ahora que es de noche

Y las flechas caen,

Puedo acercarme,

Y tu rosado sexo parecido al de las potrancas,

Caen,

El cielo está ensangrentado

Y nuestro amor es como los alcoholes.

Mi pecho es tu pizarra,

Escribe en él tus signos,

Yo soy tu tigre

Y explotan nomás unas granadas a lo lejos.

Entretanto te tengo,

Y todavía eres codiciada entre esas montañas

Erectas

Como mi cuerpo cuando te acerco,

Hembra caliente de olor a yeguas,

Tu sexo en mi cuello es una metralla,

Y ya aún las espuelas amanecieron,

Resuenan

Brillan temblores,

Si estás entre los relámpagos

Estás entre mis dedos,

Y oigo tus gritos como las terribles locomotoras,

Oh densa lengua

Que lame mis miembros,

Te amo cuando cenicienta

Te acaricias las ansias desnutridas,

También a veces, también,

Y eres la tachuela en mis alpargatas,

Eres la mora que destripo entre mis pechos.

 

Ya está amaneciendo

Y llueven los muertos.

Pero yo te recuerdo mi potranca

Entre las flechas y los calcinados,

Yo gimo de orgasmo

Con sólo el olor de tus piernas separadas,

Entre las gentes,

Entre lo voluble de las piedras que se pierden,

Estallas a lo lejos, furibunda.

Eres la burbuja escarlata

Y te deshojo como un tamo en la canícula,

Te deseo y me pierdo en tus abismos.

Autor: Joehan Romero

Una mujer potranca




Acerca del autor



Las poesías
Escritor(a) en laspoesias.com
Ver biografia completa
Poemas publicados: 1416
Cómo mostrar mi imagen

Poemas recomendados


Solo quiero no ser tan inservible

LA TARDE   La tarde avanza, tarde triste. Y hay un color de melancolía… Algún corazón ha de detenerse, jadeos que ya no vuelven.   A lo lejos el viento ruge, …retículos de ríos que se enlazan.   Sólo quiero


Puedo volver a ti

PUEDO VOLVER A TI; Volver esta noche si lo quieres, si me lo permites. Puedo volver a ti… si es que aún no es tarde, si es que aún quieres, si es que aún algo arde.   Llámame y ahí


Muchacha, muchacha mia

MUCHACHA, MUCHACHA MIA que escondida me esperas; ya te imagino con tus ojos bañados en agua, con el cabello despeinado… y yo amándote desde lejos, viendo alear tus manos. Muchacha, muchacha mía, ¿qué tierras te hospedaron? ¿Qué violeta estéril se