Yo voy por alcaldias

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YO VOY POR ALCALDIAS
y por ojos,
por dientes y por gatos,
por angustia y por tribilines;
voy por televisores y por peñascos,
por antenas, por orugas, por moscas;
me detengo y acampo,
hago tic—tac con un lienzo de luna;
sigo,
prosigo el designio,
camino definitivo,
sin sentido,
por almas y por callejuelas,
por querubines de fresa,
transito,
por fornicaciones y por decesos;
voy por angustias,
con ojos de plástico o de perro;
voy por palomas y por alfileres,
por poemas
y por sus armas inservibles,
por su embrujo inservible,
por su pezuña,
por funerarias y por cafeterías;
voy por corazones ateridos como hielos,
voy por cementerios
y por bocas que huelen a difunto,
bocas que son una tumba,
que aman el silencio y envenenarse,
voy por espadas de mentira,
o de veras ¿voy por degolladeros?
Voy por dentro y fuera,
voy por el mundo y por mi propio túnel,
aferrado como hiedra,
voy por terrazas y por idiotas,
por astronautas, por estrellas y por sueño;
voy por ir,
sólo por no quedarme,
no mirar, retroceder, ver el ojo que se despide,
la legaña que se le escurre a la vida;
voy por la vida,
por musgos y por langostas;
voy por la muerte,
por heladerías,
por pies ampollados,
por calles y por costras,
voy en la vida por la muerte,
voy en la muerte por la vida.

Yo voy por alcaldias


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